Dead Can Dance / Serpent's Egg
El cuarto álbum de Dead Can Dance, The Serpent’s Egg (1988), llegó durante un período muy prolífico para la banda, siendo lanzado tan solo cuatro años después de su debut. Fue también el primero que grabaron en su propio estudio, lo que, según Brendan Perry, les permitió seguir evolucionando en la dirección que ellos mismos habían definido. Un disco minimalista pero a la vez grandioso, que incluye temas favoritos de los fans como «The Host Of Seraphim» y «Ullyses», The Serpent’s Egg es un triunfo y quizás el mejor ejemplo de cómo las influencias diametralmente opuestas de Brendan y Lisa se superaron para formar un todo nuevo, casi sinestésico.
1. The Host of Seraphim
2. Orbis De Ignis
3. Severance
4. The Writing On My Father's Hand
5. In the Kingdom of the Blind the One-Eyed Are Kings
6. Chant of the Paladin
7. Song of Sophia
8. Echolalia
9. Mother Tongue
10. Ullyses